"Pedagogía en Tenis de Mesa"
Vinculo pedagógico en el entrenamiento de tenis de mesa
Fernando Vitor Lima, Federal University of Minas Gerais; Physical Education School, Av. Antonio Carlos, Belo Horizonte-MG, Brazil.
INTRODUCCION
Los distintos deportes pueden ser divididos basados en algunos parámetros, tal como individuales ó no. Esta es una división general, y hay muchas otras. Tenis de Mesa tiene algunas características como deporte individual las cuales permiten un estudio particular.
El Tenis de Mesa tiene un ámbito de entrenamiento individual, causado por muchas razones, tal como la imposibilidad por parte de un grupo grande de tomar parte en él, ó los aspectos tácticos y técnicos envueltos por los diferentes tipos de juego. Le permite al entrenador trabajar con un grupo donde no hay dos atletas con las mismas características técnicas, lo cual no es una regla, pero muestra el ámbito de entrenamiento individual.
La situación de competencia muestra una condición en la cual el entrenador no puede interferir en la perfomance de los atletas; es posible solamente durante un intervalo de 2 minutos entre los sets.
LA INDIVIDUALIZACION
Durante una sesión de entrenamiento, puede ser importante en muchas situaciones, un trabajo individual. Muchos aspectos limitarán estas situaciones, tal como el número de atletas, el contenido en cuestión, la estructura material, los fines, las personalidades, nivel de perfomance, etc. Una actividad puede ser individual cuando "la misma tarea puede ser hecha por todos, pero cada uno sigue su propio camino, o cuando se sugieren tareas individuales, adaptadas a las posibilidades y límites de cada uno" (4). El grupo compuesto por el entrenador y el atleta determinará cuándo y cómo utilizar en funcionamiento algunos de los aspectos mencionados. La individualización incluirá el plan guía y la evaluación del entrenamiento y de la competencia, cuando cada atleta tomará activa parte en estos procedimientos, porque él es la figura central de todo el proceso.
Para el tenis de mesa, es importante que el atleta tome parte en planear su entrenamiento y trabajo de competencia, dado que algunas veces está capacitado para percibir sus propias necesidades, para discutirlas y determinar qué hacer o no; cuando el atleta no muestra este sentimiento, éste debe desarrollarse basado en las características específicas del tenis de mesa.
Hay un aspecto importante y complejo relacionado con la utilización de modelos o standards rígidos como objetivos centrales dentro del planeamiento en tenis de mesa; es necesario tener cuidado para no limitar la creatividad del atleta, porque el tenis de mesa permite, debido a la complejidad y variedad de sus técnicas, como una función de los materiales y estilos de juego, una exploración de la creatividad del atleta basada sobre sus propias características de movimiento corporal. "Es necesario evitar que el modelo pueda confundir al atleta, eximiéndolo del esfuerzo del descubrimiento"(4). El entrenador debe buscar algún plan en el cual el atleta pueda interferir, basado en la clase de conocimiento sobre sí mismo, relacionado con algunas sensaciones que no puede ser percibidas externamente.
Seybold, A. (4) dijo: "aquel que aprende debe tener su interés orientado hacia su propia perfomance, y es necesario darle algunos parámetros los cuales le permitan registrar su perfomance por sí mismo". Apuntando a la propuesta individualización, el atleta necesita tomar parte en acompañar el proceso de entrenamiento, dado que el trabajo es hecho por cada persona, en un modo específico, y "ellos necesitan conocer todo el tiempo, hacia que lógica total, esta ó aquella tarea pertenecen"(4). Hillal (2) dijo: "no es suficiente adquirir conocimiento, es necesario conocer cómo ellos se lo han propuesto". El atleta que está capacitado para participar e influenciar acompañando el proceso de entrenamiento puede, algunas veces, modificar el plan, basado en su percepción de su propia perfomance. Estos cambios pueden suceder en cualquier parte del período de entrenamiento, y aún en una sesión de entrenamiento individual.
La evaluación de cada proceso de enseñanza puede ser algo que necesita una amplia discusión, basada en muchos factores. En un sentido general, en el entrenamiento de tenis de mesa, uno puede evaluar el proceso utilizando los resultados en competencias, o por los rechazos; el atleta puede también evaluar sus propios progresos sintiendo los cambios en los aspectos técnicos, tácticos y físicos así como también su propio compromiso con el proceso entero, evaluando si él está mejorando su participación como agente activo porque este proceso existe especialmente para su propio progreso como atleta. El será capaz de evaluar si su condición fisiológica está siendo mejorada con su condición atlética; Seybold (4) dijo que "casi no se enseña a los alumnos sobre cómo juzgar sus propias perfomances".
Es importante enfatizar, así como también pensar acerca de lo que dijo O'Brien (citado por Hillal)(2) que los estudiantes están muy interesados en juzgar a sus maestros, y "es obvio que los alumnos conocen la diferencia entre un buen y un mal maestro". Puede ser el mismo caso en el deporte.
Flanders (citado por Hillal)(2) basado en sus investigaciones, explica que la influencia directa del maestro, tal como cuando él elige, hace una lectura ó presenta críticas, incrementa la dependencia de sus alumnos;
"sin embargo, donde hay fines específicos es posible obtener resultados positivos bajo la influencia directa porque el alumno conoce si le conviene aceptar o rechazar la influencia del maestro decidiendo por sí mismo. Si hay las metas son vagas, los alumnos dependerán del discernimiento del maestro para la orientación".
Es un punto de vista importante para el tenis de mesa porque toma en cuenta no solamente cuando hay metas específicas, sino también cuando el atleta toma parte en su elaboración, guía y evaluación, citada arriba. Mme. Mosse Bastide (citada por Hillal) (2) enfatiza que "es importante para el maestro percibir el propósito de sus alumnos interpretando sus actitudes, previendo sus reacciones apuntando a adaptar el ritmo de enseñanza a las posibilidades momentáneas". Esta adaptación sucederá en muchos momentos desde la ayuda del atleta, quien percibirá qué posibilidades él puede sentir en los momentos específicos del entrenamiento y competencia.
El atleta tendrá siempre alguna cosa en sí mismo la cual el entrenador no estará percibiendo, y la individualización de su entrenamiento evitará que el atleta pierda su propia capacidad de percepción sobre cómo y cuándo tomar ventaja de su propio autoconocimiento, apuntando a mejorar su situación de competencia ó entrenamiento, así como también el entrenador.
EL VINCULO PEDAGOGICO
La expresión vínculo significa "conexión moral", subordinación, impone una obligación a (1), siendo útil para el propósito de este estudio, el cual es discutir un fenómeno importante en el entrenamiento deportivo, llamada vínculo pedagógico atleta/entrenador.
"la relación pedagógica es un vínculo implícito establecido en todas las prácticas educativas, entre alguno quien enseña y alguien quien aprende, apuntando a modificar, bajo algunos parámetros, las actitudes, capacidades e ideas de aquellos quienes aprenden". La existencia del vínculo puede significar algo más que su intención de modificar al otro, resultando hasta en dependencia, porque es un vínculo. Basado sobre cómo la relación pedagógica ocurre, el contenido es mucho más importante que el vínculo, porque el contenido es, en muchos momentos, el componente más importante para el proceso de entrenamiento.
En el entrenamiento deportivo hay una vinculación entre el atleta y el entrenador, porque hay está el proceso de relación pedagógica citado arriba, donde uno enseña y el otro aprende.
Un aspecto importante es la dependencia que hay en un vínculo pedagógico, porque, de acuerdo con García (3) "quien no conoce depende de aquel que conoce", sin embargo, el progreso de alguien como individuo significa también la capacidad de establecer otras clases de relación, como las de competencia, y no solamente dependencia. La relación pedagógica atleta/entrenador debe suceder en estos otros sentidos, apuntando a una independencia del atleta en el entrenamiento y la competencia.
Uno de los pasos importantes a seguir al comienzo de la carrera del atleta es el derrumbe del vínculo pedagógico. De conformidad con lo explicado antes, el entrenador tiene una reducida participación al lado del atleta en la competencia, que justifica la preparación anterior para una perfomance independiente en forma parcial, no total, del atleta con su entrenador.
Esta condición será creada durante todo el proceso de entrenamiento, desde que el atleta comienza su carrera, cuando él será educado para pensar por sí mismo acerca de las mejores soluciones para la técnica, táctica y otras situaciones en general. El entrenador debe tener la sensación para percibir la conducta del atleta, cuando él creará, junto con el atleta, las condiciones necesarias para el planeamiento, seguimiento y evaluación de la sesión de entrenamiento. Inicialmente, el entrenador debe tener conocimientos básicos en biomecánica, aprendizaje motriz, técnicas de entrenamiento, etc. las cuales le permitirán mostrar a los atletas las posibilidades y alternativa de entrenamiento, prestando atención para no determinar totalmente las actitudes del atleta. Es importante ver que en cada etapa del entrenamiento, estos procedimientos presentarán sus propias características y, puede ser, notorias diferencias.
Basado sobre la complejidad de las técnicas y equipamientos, es difícil hacer un molde del jugador de tenis de mesa. Los jugadores quiénes se entrenan solamente bajo los modelos orientados por el entrenador, corren el riesgo de su estandarización cuando sus rivales sean capaces de prever las acciones en la competencia, y serán hasta totalmente dependientes de la orientación del entrenador, sin la cual no serán capaces de competir. El atleta de tenis de mesa que tiene más independencia de su entrenador mostrará mucha más confianza en sí mismo cuando gane o pierda un punto, una vez que él fue preparado de este modo, tomando parte en el planeamiento, seguimiento y evaluación de su proceso.
La gente, basada sobre el principio biológico individual, tiene diferentes características, las cuales los hacen diferentes unos de otros, y cada atleta llega a su entrenador con sus propias características, tal como aspectos motrices, físicos, fisiológicos y muchos otros, así también como sus experiencias deportivas previas. El entrenador debe conocer cómo observar estas características y utilizarlas apuntando a la preparación del atleta; es un error si él juzga sus características como que ellas no están relacionadas con la práctica del tenis de mesa, y es importante entender que ningún atleta es totalmente un principiante.
La eficiencia en este proceso necesita que el entrenador no piense de sí mismo como el único en condiciones de enseñar y corregir, dando al atleta la oportunidad de participación, para elegir y discutir su propia perfomance y también sus compañeros de entrenamiento. Tomará tiempo, paciencia y humildad, especialmente para el entrenador, quien deberá aceptar que sus conceptos y orientaciones algunas veces serán cuestionados y discutidos. Esto no significa que el entrenador no tenga alguna autoridad para orientar el proceso, sugiriendo quizás que el atleta estará siempre en conflicto con él; con una línea guía, los principios fisiológicos y metodológicos de entrenamiento serán respetados, y relacionado con Tani (5):
"en las etapas iniciales del aprendizaje, a pesar que los alumnos perciban que ellos están realizando algo mal, muchas veces ellos no pueden percibir el origen y las características del error. En esta situación, el maestro debe dar información específica apuntando a ayudarlos en detectar y corregir sus errores. Cuando el proceso de aprendizaje continúa, los alumnos desarrollan en sí mismos una inducción para comparar sus perfomances. Lo ideal en aprendizaje motriz es que los alumnos desarrollen sus propios mecanismos de detección y corrección, y sean capaces de auto-evaluación".
El entrenador se comportará como un observador, prestando atención a los momentos en los que por distintas razones (técnicas, tácticas, estructurales, etc.), cuando es necesaria su intervención - de acuerdo con Tani, citado arriba - para asistir al atleta, y algunas veces guiarlo. Sin embargo, esta asistencia y guía debe permitir al atleta comprender cuál fue el razonamiento del entrenador para su efectiva interferencia. Toda vez que el entrenador adopte estos procedimientos, él necesita darle al atleta la oportunidad una oportunidad para elegir, en la misma extensión de su preparación para percibir el momento (de acuerdo a lo citado arriba). Este intercambio de ideas debe ser objetivo y solo acerca de que es de específico interés en ese momento. Esta conducta puede dar resultado en distintas situaciones, las cuales no serán comentadas aquí debido a su complejidad, las cuales requerirán un estudio específico; pero como regla, es importante adoptar flexibilidad en la acción apuntando a una conducta correcta cuando enfrenta estas situaciones y sus modificaciones.
Siguiendo este camino, el entrenador estará evitando el surgimiento de un fuerte vínculo pedagógico entre él y el atleta porque le está dando autonomía al atleta para su auto-conducción en el proceso de entrenamiento, siendo una persona activa e independiente en su propia preparación como atleta. La búsqueda de su autonomía apunta a la competencia, donde el atleta, de acuerdo a lo que fue expuesto anteriormente, será capaz de actuar casi literalmente por sí mismo, con el entrenador tomando parte en algunas situaciones en forma cooperativa. En este contexto, el entrenador pasará por importantes y sucesivas experiencias de conductas, relaciones, comunicación, autoridad, etc. cuando es necesario tener conciencia para hacer bueno uso de ello, estando siempre subordinada a cambios en su conducta, la cual se necesita para su auto-desarrollo.
El autor desea expresar su agradecimiento a Augusto Kleber y Marco Henrique por su ayuda incondicional.
RESUMEN
Las distintas formas de la relación entrenador/atleta muestran un complejo interjuego entre personalidades y conductas, como una función de algunas metas, basada en algunas estructuras, dentro de un período establecido de tiempo y siguiendo una clase de metodología. Vínculo es el término que significa una condición de subordinación, ó la imposición de una obligación. El vínculo pedagógico se establece entre alguien que enseña y alguien que aprende, apuntando a modificar, bajo algunos parámetros, las actitudes, capacidades e ideas de quiénes aprenden (3). Hay una vinculación del atleta con el entrenador en el entrenamiento de tenis de mesa, mientras ocurre el proceso de relación pedagógica mencionado, donde uno enseña y otro aprende. El propósito de este estudio es mostrar la importancia de romper, total ó parcialmente, este vínculo pedagógico, apuntando a formar un buen jugador de tenis de mesa, así como sugerir algunos aspectos relevantes a ser considerados para el cumplimiento de este proceso, buscando un atleta con suficiente autonomía durante el programa de entrenamiento guiado, siendo un sujeto activo e independiente en su propio proceso de construcción como jugador; él establecerá una relación de cooperación (no de subordinación) junto con su entrenador. Los contenidos en liderazgo, refuerzos, metodologías de enseñanza motivacional y estilos, así como los años de práctica como entrenador en tenis de mesa, se utilizarán para el objetivo de este estudio.
REFERENCIAS
1. Ferreira, A.B.H. (1986) Dictionary of Portuguese idiom. Ed. Nova Fronteira. Rio de Janeiro. (En portugués)
2. Hillal, J. (1985) Teacher/pupil relationship: developing a conscient man. Ed. Paulinas, Sao Paulo (en portugués).
3. Patto, M.H.S. (1981). The pedagogic relationship as a liberating entail; an experience of academic formation; In García, G. (1975). La relación pedagógica como vínculo liberador. Un ensayo de formación docente. Buenos Aires. 62-84 (en portugués).
4. Seybold, A. (1980). Physical education: pedagogic principles. Ed. Ao livro Técnico. Río de Janeiro.
5. Tani, G. (1989). Meaning, detection and correction of performance's error in teaching-learning motor skills process. Revista Brasileira de Ciencia e Movimento, 3 (4); 50-58.