Arbitros para eventos mayores
Por
DEREK TYLER
Árbitro Internacional
(Bélgica)
Del ITTF Table Tennis
Digest Nº 25 - Dic.´98
Mi trabajo como asesor para la ITTF por un período de años, me ha mantenido en contacto con árbitros activos, y ellos me han elevado los temas que requieren de atención. Además, mi propia experiencia de organización de torneos, y los contactos actuales, me dieron un panorama general de los problemas que enfrentan los organizadores.
El arbitraje eficaz es un ingrediente importante para el éxito de los torneos, pero el despliegue de árbitros es un artículo caro para el presupuesto de los organizadores. Por esta razón yo creo que uno debe explicar la manera de poder servir mejor a los organizadores, y al mismo tiempo satisfacer las demandas razonables de esos responsables del control de los partidos.
Por demasiado tiempo, los árbitros fueron considerados como un "mal necesario" y, cuando la economía lo requiere, siempre son los árbitros los que sufren en la primer instancia. Para mantener el respeto hacia nuestro deporte en el nivel mundial y continental, éstos eventos deben considerar la utilización de los servicios de árbitros calificados y capaces. El tamaño de los torneos hoy día infiere que pueden requerirse de muchos oficiales. Sin embargo, a menudo estos oficiales no se emplean totalmente y comienzan con actividad ligera, seguido por mucho trabajo, y luego poco o nada en las fases finales. La hospitalidad y el dinero de bolsillo deben ser provisto por los organizadores a todos estos oficiales, y los números se han vuelto tan grandes que deben ser utilizadas mayores cadenas de hoteles para proporcionar alojamiento. A pesar de la negociación para conseguir mejores condiciones de alojamiento, el cargo es muy alto para el organizador. Del punto de vista de los árbitros, los hoteles están a menudo lejos del sitio de juego y aquéllos que pueden llegan en automóvil, encuentran el arancel de estacionamiento demasiado caro. ¡Y si ellos escogen comprar una bebida en uno de estos hoteles, su dinero diario de bolsillo pronto se evapora!
El país organizador aprovecha la oportunidad de darle experiencia a sus propios Árbitros Nacionales, sobre todo aquéllos que tienen serias aspiraciones a ser árbitros internacionales, pero su despliegue en los partidos importantes en la arena principal en lugar de los árbitros internacionales visitantes puede causar resentimiento. Esto necesita consideración por parte de los organizadores pero, igualmente, todos los árbitros deben reconocer que son convocados para ayudar al funcionamiento eficaz del torneo y aún cuando ellos son impuestos en determinada ocasión, esto debe aceptarse. Aún cuando el árbitro ha tenido que pagar sus propios costos de viaje, la hospitalidad y el dinero del bolsillo es una buena recompensa para un árbitro que es motivado para hacer un buen trabajo. ¡Sin embargo, debe admitirse que hay todavía unos cuantos árbitros cuyo objetivo principal parece ser, hacer la mayoría de visitas solamente para ver el espectáculo!
Normalmente, se juegan los eventos por equipo en primer lugar y éstos pueden comprender 3, 5 o 7 partidos individuales, dependiendo del sistema y los resultados. Los equipos de árbitros normalmente toman uno o dos encuentros de éstos cada día, para tener períodos de descanso. La frustración arriba cuando los equipos no aparecen, después de haber realizado todo el procedimiento de preparación y revisión del área y el procedimiento a llevarse a cabo para poder decretar formalmente el partido perdido. Ciertamente un equipo que no se presenta debería ser censurado severamente y su participación futura confirmada por los oficiales responsables y a la no presentación en partidos subsecuentes deben ser eliminados y el equipo de árbitros relevados de su deber. Después de los eventos de equipo vienen las fases finales de calificación, que es cuando los equipos de árbitros consiguen mayores descansos. Esto es seguido por la etapa de Knock-out de los eventos individuales en que el número de árbitros necesarios diariamente disminuye a medida que progresa la competición.
Yo creo que desde el comienzo de la competición los árbitros internacionales extranjeros deben utilizarse como una prioridad, siendo ayudados por unos árbitros internacionales de la Asociación sede. El número de árbitros en servicio en esta fase debe ser el suficiente para asegurar que cada equipo de árbitros sea requerido para oficiar en dos partidos cada día, para que ellos puedan tener una sesión libre cada día pero ningún día entero sin tener que arbitrar. Para la etapa de clasificación, se deberían incorporar árbitros internacionales y nacionales adicionales provenientes de la Asociación sede, una vez que estas fases están completas, los árbitros nacionales deberían abstenerse de continuar arbitrando, ya que podrían encontrarle otros deberes como ser, operar contadores adicionales para los partidos programados. Los partidos individuales restantes deben compartirse entre los equipos de árbitros internacionales, observándose el requisito de neutralidad de los oficiales. Los cuartos de final, semi-finales y finales deben ser controlados por los árbitros más eficientes que estén disponibles y deben tomarse en cuenta las recomendaciones de la ITTF o de las Federaciones Continentales y las observaciones de los asesores competentes durante los partidos anteriores, como es usual en los Campeonatos Mundiales.
De esta manera se requerirían sólo los servicios de algunos árbitros para un periodo limitado, y esto haría posible que oficiales que tengan otros compromisos pueden cumplirlos cuando por otro lado no estarían disponibles. Esto también reduciría la carga financiera para el organizador.
Pero, mientras yo creo que semejante arreglo mantendría una mejora útil y valiosa para muchos torneos, es ciertamente tiempo de buscar una solución más radical al problema para nuestros eventos mayores. Muchos deportes han reconocido la ventaja de tener las competiciones calificativas separadas, y nosotros ya hemos aceptado el principio para los Juegos Olímpicos. Utilizar este sistema también para las competencias del Mundo y Continentales reducirían en gran medida la presión de tener que tratar con tantos participantes, y reduciría substancialmente el número de oficiales requeridos.
Las Asociaciones más débiles competirían cada una en ambas competencias de equipos e individuales para calificar para la competición principal, y las últimas fases de tales competiciones calificativas serían bastante interesantes para atraer el patrocinio y los espectadores. Los árbitros de dichos partidos podrían ser principalmente de las Asociaciones participantes, para que ellos pudieran alentar a sus equipos cuando no estén en servicio.
Cada fase de la competición requeriría menos tiempo y esto aumentaría las oportunidades de los mejores árbitros que estén disponibles. Hoteles más pequeños, más cercanos al sitio de la competencia, podrían ser usados y esto sería mejor tanto para jugadores y árbitros.
Los organizadores deben tener el derecho para rechazar a árbitros que demostraran falta de motivación o por otra parte por no ser capaces de realizar su labor competentemente. ¡Buen control y decisiones correctas son esenciales! ¡Ésta es una gran apuesta para estos días!
Comentarios adicionales
Analizando el trabajo presentado por el Sr.Tyler y los cambios introducidos en diversas competencias de índole internacional, me da la pauta que la ITTF está intentando separar el Tenis de Mesa federado (como nosotros lo llamamos) del Tenis de Mesa profesional. Muchos pasos tímidamente encarados con anterioridad conducen hacia ello.
Los torneos del ITTF Pro Tour fueron ideados como competencias estrictamente profesionales, por el alto nivel de sus participantes, aunque luego se recomendaron a los organizadores, introducir otras etapas clasificatorias previas al evento en sí, para permitir la participación de jugadores de menor nivel técnico.
También el Campeonato Mundial de este año se ha dividido en la competencia por equipos en un país y una fecha y los eventos individuales (singles y dobles) en otra fecha y otro país. El incidente bélico en Yugoslavia que llevó a la cancelación del evento allí programado, aceleró tal vez poner a prueba la idea que ya estaba siendo analizada para utilizarse dentro de dos años y se aprovechó esta circunstancia para hacerlo en este momento.
Ya con anterioridad este tema fue tomado en consideración sin llegar a una conclusión.
Para los países latinoamericanos y especialmente el nuestro,
es una alarma que debería ser considerada seriamente, ya que generalmente por
falta de presupuesto económico no es posible participar en ambos eventos
mundiales.
La decisión simplemente se basará en: continuar teniendo un tenis de mesa
federado o iniciar el camino hacia la alta competencia, tanto para jugadores,
entrenadores, árbitros y dirigentes.
El resultado de esta decisión determinará en cual categoría estaremos en el futuro y con cual nivel nos conformaríamos